Cuando miramos una estufa encendida, nuestra atención naturalmente se dirige hacia la llama. Pero entre nosotros y el fuego existe un elemento fundamental que combina seguridad, resistencia y diseño: el cristal.
Detrás de los cristales utilizados en las estufas Bosca está SCHOTT ROBAX, una marca alemana especializada en paneles vitrocerámicos para estufas y chimeneas, donde décadas de experiencia en tecnología de materiales se encuentran con una nueva forma de entender el diseño del hogar.
La historia comienza con SCHOTT, compañía que pasó de ser una pequeña fábrica de vidrio en Alemania a convertirse en uno de los referentes mundiales en tecnología de vidrio y materiales especializados.
Actualmente, el Grupo SCHOTT cuenta con más de 17.400 colaboradores en más de 30 países, desarrollando soluciones para diferentes industrias y aplicaciones.
Dentro de este ecosistema se encuentra SCHOTT ROBAX, especializado en paneles vitrocerámicos diseñados para la visualización del fuego en estufas y chimeneas.
Y las cifras ayudan a dimensionar su experiencia: durante más de 40 años, se han vendido más de 110 millones de paneles ROBAX en el mundo.
El cristal de una estufa está sometido constantemente a condiciones exigentes. Por eso, no se trata de un vidrio convencional.
Los paneles vitrocerámicos ROBAX están desarrollados específicamente para aplicaciones de altas temperaturas, combinando resistencia térmica, estabilidad y propiedades ópticas que permiten disfrutar de una visión clara de la llama.
Pero SCHOTT decidió llevar esta tecnología un paso más allá.
Porque una estufa no está encendida todo el día y, cuando el fuego se apaga, continúa siendo parte del living y del diseño del hogar.
Desde esa necesidad nacen tecnologías de cristal oscuro como ROBAX NightView y ROBAX NightFlame, que en Bosca forman parte del concepto que conocemos como Black Vision.
Su objetivo es cambiar la experiencia visual de la estufa tanto encendida como apagada.
En aplicaciones para pellet, ROBAX NightView utiliza una vitrocerámica especialmente tintada que entrega una apariencia más oscura y tranquila de la llama. Cuando la estufa está apagada, el cristal negro ayuda a ocultar visualmente el quemador, el hollín y los residuos de ceniza.
ROBAX NightFlame lleva este concepto a las estufas y chimeneas a leña mediante una vitrocerámica negra semitransparente. Con el fuego encendido permite disfrutar de la llama y, cuando se apaga, su efecto dead-front reduce considerablemente la visibilidad de cenizas, hollín y residuos de combustión.
El resultado es una estufa que no solo se preocupa de cómo se ve cuando está funcionando, sino también de cómo se integra al hogar durante el resto del día.

Esta innovación también recibió reconocimiento internacional.
En 2023, ROBAX NightFlame fue elegido ganador del Red Dot Award en la categoría Product Design, uno de los reconocimientos internacionales más conocidos en el mundo del diseño.
El premio destacó una tecnología que logra combinar funcionalidad e innovación con una experiencia estética diferente: hacer que una estufa continúe siendo un objeto atractivo incluso después de que el fuego se haya apagado.

La relación entre SCHOTT ROBAX y Bosca tiene ademá
s un hito importante.
Según la propia SCHOTT, Bosca fue la primera compañía en introducir ROBAX NightFlame en Sudamérica, incorporando esta vitrocerámica negra semitransparente a su portafolio de calefacción.
Esta colaboración representa una mirada que ambas marcas comparten: una estufa ya no tiene que ser únicamente un artefacto que entrega calor. También puede convertirse en un elemento de diseño dentro del hogar.
En Bosca, esta tecnología está presente en modelos que incorporan Black Vision, llevando el cristal, el fuego y el diseño a ser parte de una misma experiencia.
Porque cuando una estufa ocupa un lugar protagonista en el hogar, cada detalle importa. Incluso el cristal que está frente al fuego.