Detrás de cada estufa Bosca hay mucho más que acero, fuego y diseño. Hay ingeniería, tecnología y un proceso de fabricación que durante décadas hemos perfeccionado en Chile.
En 2025 dimos uno de los pasos más importantes de nuestra historia: nos trasladamos a una nueva fábrica Bosca, diseñada para llevar nuestra capacidad productiva y tecnológica a un nuevo nivel.
Una planta donde la automatización, maquinaria de última generación y experiencia industrial trabajan juntas con un mismo objetivo: fabricar mejores productos para nuestros clientes.
La nueva fábrica fue concebida para integrar gran parte del proceso productivo en un mismo ecosistema.
Todo comienza con el acero. Contamos con dos máquinas de corte láser TRUMPF de 8 kW, capaces de trabajar con alta precisión las piezas que posteriormente darán forma a nuestros productos.
A ellas se suma un sistema automatizado de almacenamiento STOPA, con capacidad para almacenar hasta 600 toneladas de acero, equivalente aproximadamente a un mes de producción.
Tecnología que nos permite tener mayor control sobre una de las materias primas fundamentales de nuestros productos desde el comienzo del proceso.
Una vez cortado el acero, comienza el proceso de darle forma.
La planta cuenta con ocho plegadoras, cuatro de ellas TRUMPF de última generación, además de una paneladora destinada a la fabricación de piezas de mayor complejidad.
¿Por qué importa todo esto para quien compra una Bosca?
Porque detrás de una puerta que debe cerrar correctamente, una unión precisa o una pieza que debe encajar exactamente donde corresponde, existe un proceso de fabricación donde la precisión importa.
La tecnología de la fábrica finalmente se traduce en la calidad del producto que llega al hogar.
La fabricación continúa en nuestras tres líneas de soldadura. Dos están destinadas principalmente a la producción de estufas a leña y pellet, mientras una tercera se especializa en accesorios.
Posteriormente, los productos avanzan hacia las líneas de ensamblaje, donde los diferentes componentes comienzan a convertirse en el producto final.
Incluso nuestras parrillas Bosca cuentan con una línea independiente de producción por lotes, respondiendo a los procesos particulares de esta categoría.
Y para aquellos productos que requieren color, disponemos además de una línea automatizada de pintura electrostática, integrando esta etapa al proceso productivo de la planta.
Uno de los aspectos que más nos enorgullece de esta nueva fábrica es precisamente esa combinación.
Incorporamos tecnología industrial de fabricantes internacionales como TRUMPF y sistemas avanzados de automatización, pero el conocimiento, la fabricación y la experiencia Bosca continúan desarrollándose en Chile.
Eso nos permite mantener un mayor control sobre diferentes etapas del proceso: desde que ingresa una plancha de acero hasta que el producto está listo para llegar a un hogar.
Una fábrica más tecnológica no tiene sentido si esa tecnología no se traduce en mejores productos.
Para nuestros clientes, significa contar con procesos más precisos, mayor control de fabricación y una infraestructura preparada para continuar desarrollando estufas, parrillas y nuevas soluciones para el hogar.
Porque cuando eliges una Bosca, no ves las máquinas láser, las plegadoras o las líneas de soldadura que estuvieron detrás de su fabricación.
Pero sí puedes ver el resultado.
Nuestra nueva planta representa hacia dónde queremos llevar la fabricación Bosca: combinar décadas de experiencia con nuevas tecnologías, automatización e ingeniería para seguir evolucionando nuestros productos.
Porque fabricar en Chile también significa invertir en tecnología, desarrollar conocimiento y elevar permanentemente nuestros estándares.
Una nueva fábrica. La misma experiencia Bosca. Y una nueva forma de construir lo que viene.